Koi and water ripples by Michael Creese
1. Los substitutos de cualquier aspecto de una situación son los testigos de tu falta de fe. Demuestran que no creíste que la situación y el problema estuviesen en el mismo lugar. El  problema  era la falta de fe, y esto es lo que demuestras cuando lo separas de su fuente y lo pones en otro lugar. Como resultado de ello, no ves el problema. De no haberte faltado la fe de que podía ser resuelto, el problema habría desaparecido.    Y la situación habría tenido sentido para ti porque se habría eliminado cualquier interferencia que hubiese impedido que la entendieses. Trasladar el problema a otro lugar es perpetuarlo, pues te desentiendes de él y haces que sea irresoluble. 
2. No hay ningún problema que la fe  no pueda resolver. Si trasladas cualquier aspecto de un problema a otro lugar, ello hará que  sea imposible solventarlo. Pues si trasladas parte del problema a otro lugar, el significado del problema inevitablemente se pierde,  y la solución del problema radica en su significado.  ¿ No es posible acaso que todos tus problemas ya se hayan resuelto, pero que tú te hayas excluido a ti mismo de la solución ? La fé, no obstante, tiene que estar donde algo se ha consumado, y donde tú ves que se consumó.
3. Una situación  es una relación, pues es una confluencia de pensamientos. Si se perciben problemas, es porque se cree que los pensamientos están en conflicto. Mas si el objetivo es la verdad, eso es imposible. Alguna idea relacionada con el cuerpo tuvo que haberse inmiscuido, ya que las mentes no pueden atacar. Pensar en cuerpos  indica falta  de fe, pues los cuerpos no pueden solventar nada. El que se inmiscuyan en la  relación - lo cual es un error acerca de lo que piensas de la situación - es lo que entonces se convierte en la justificación de tu falta de fe. Cometerás este error, pero no dejes que ello sea motivo de preocupación para ti. El error no importa. La falta de fe que se lleva ante  fe nunca será un escollo para la verdad. Pero  usar la falta de fe contra la verdad siempre destruirá la fe. Si te falta fe, pide que se te restituya allí donde se perdió, y no intentes que se te indemnize por ella en otra parte, como si se te hubiese privado injustamente de ella.
Kumonryu Koi. Art by Michael Creese.
4. Únicamente lo que tu no has dado es lo que puede faltar en cualquier situación. Pero recuerda esto: la santidad fue la meta que se fijó para tu relación, y no fuiste tú quien lo hizo. No fuiste tú quien la fijó porque la santidad no se puede ver excepto mediante la fe, y tu relación no era santa por razón de la limitada y reducida fe que tenías en tu hermano. Tu fe tiene que aumentar para poder alcanzar la meta que se ha fijado. La realidad de  la meta facilitará eso, pues te permitirá ver que la paz y la fe no vienen por separado.   Cómo podrías estar en una situación sin  tener fe y al mismo tiempo serle fiel a tu hermano ?
5. Cada situación en la que te encuentra no es más que un medio para satisfacer el propósito que se estableció para tu relación. Si la ves como algo diferente, es que te falta fe. No hagas uso de esa falta de fe. Deja que se presente y obsérvala con calma, pero no hagas uso de ella. La falta de fe es la sierva de lo ilusorio, y es totalmente fiel a su amo. Haz uso de ella, y te llevará directamente a las ilusiones. No te sientas tentado por lo que te ofrece. La  falta de fe no supone ningún obstáculo para el objetivo, sino para el valor que éste tiene para ti. No aceptes la ilusión de paz que te ofrece, sino que, por el contrario, contempla su ofrecimiento y reconoce que es una ilusión.
6. El objetivo de la ilusión está tan estrechamente  vinculado a la falta de fe como la fe lo está a la verdad. Si pones en duda que alguien pueda desempeñar su papel, y desempeñarlo perfectamente en cualquier situación entregada de antemano a la verdad, es que la entrega no fue absoluta. Esto significa que no has tenido fe en tu hermano y que has usado tu falta de fe contra él. Ninguna relación es santa a menos que su santidad la acompañe a todas partes. De la misma manera en que la santidad y la fe van de la mano, así su fe tiene también que acompañarla a todas partes. La realidad del objetivo inspirará y obrará cualquier milagro que sea necesario para su logro. Cualquier cosa tanto si es demasiado grande como demasiado pequeña, demasiado débil o demasiado apremiante, será puesta dulcemente a su servicio para apoyar su propósito. El universo la servirá gustosamente, tal como ella sirve al universo. Pero no interfieras.
7. El poder que se ha depositado en ti, en quien se ha establecido el objetivo del Espíritu Santo, transciende tanto tu limitada concepción de lo infinito, que no tienes idea de la magnitud de la fuerza que te acompaña. Y puedes usar esta fuerza con perfecta seguridad. No obstante, a pesar de su extraordinario poder, tan grande que se extiende allende las estrellas hasta el universo que se encuentra más allá de ellas, tu insignificante falta de fe la puede neutralizar, si en su lugar prefieres valerte de tu falta de fe.
8. Considera, no obstante, lo  que sigue a continuación, y descubre la causa de tu falta de fe: crees que la razón por la que tienes algo contra tu hermano es por lo que él te hizo a ti. Mas por lo que  realmente lo culpas es por lo que tú le hiciste a él. No le guardas rencor por su pasado sino por el tuyo. Y no tienes fe en él debido a lo que tú fuiste. Tú eres, sin embargo, tan inocente de ello como lo es él. Lo que nunca existió no tiene causa, ni está ahí para obstruir a la verdad. La falta de fe no tiene causa; la fe, en  cambio, sí tiene Causa. Esa Causa ha entrado a formar parte de toda situación que comparte Su propósito. La luz de la verdad brilla desde el centro de la situación, y ejerce influencia sobre todos aquellos a quienes el propósito de la situación llama. Y llama a todo el mundo. No hay situación que no incluya a toda  tu relación, a todos sus aspectos y a todas sus partes. No puedes excluir ningún aspecto de ti mismo y esperar que la situación siga siendo santa. Pues ese aspecto comparte el propósito de tu relación en su totalidad y deriva su significado de ella.
Happy Koi by Nga Bui Katz
9. A menos que la fe que tienes en tu hermano te acompañe en toda situación, serás infiel a tu propia relación. Tu fe exhortará a los demás a que compartan tu propósito, tal como el propósito en sí invocó la fe en ti. Y verás los medios que una vez empleaste para que te condujesen a las ilusiones, transformados en medios que te conducen a la ver dad. La verdad invoca la fe, y la fe le hace sitio a la verdad. Cuando el Espíritu Santo cambió el propósito de tu relación al intercambiar el tuyo por el Suyo, el objetivo que estableció en ella se extendió a toda situación en que jamás  puedas verte envuelto. Y  así liberó del pasado todas las situaciones que éste habría desprovisto de significado.
10. Invocas la fe por razón de Aquel que te acompaña en toda situación. Ya no estás completamente loco ni tampoco solo. Pues la idea de que en Dios puede haber soledad no puede sino ser un  sueño. Tú, cuya relación comparte el objetivo del Espíritu Santo, has sido alejado de la soledad porque la verdad ha llegado. Su invocación a la fe es poderosa. No uses tu falta de fe contra la vedad, pues ésta te exhorta a que te salves y a que estés en paz.

UN CURSO DE MILAGROS
FOUNDATION FOR INNER PEACE


Queen of her own heart - Shiloh Sophia
1. Tal vez aún no esté completamente claro para ti el hecho de que en cada decisión que tomas estás eligiendo entre un resentimiento y un milagro. Cada resentimiento se alza cual tenebroso escudo de odio ante el milagro que pretende ocultar. Y al alzarlo ante tus ojos no puedes ver el milagro que se encuentra tras él.  Éste, no obstante, sigue allí aguardándote a en la luz, pe ro en lugar de él  contemplas tus resentimientos.
2. Hoy vamos a ir más allá de los resentimientos para con templar el milagro en lugar de ellos. Invertiremos la manera como ves al  no dejar que tu vista se detenga antes de que veas. No esperaremos frente al escudo de odio,   sino que lo dejaremos caer, y, suavemente, alzaremos los ojos en silencio para contemplar al Hijo de Dios.
3. Él te espera tras todos tus resentimientos, y a medida que dejas éstos de lado, él aparecerá radiante de luz en el lugar que antes ocupaba cada uno de ellos. Pues cada resentimiento constituye un obstáculo a la visión, mas según se elimina, puedes ver al Hijo de Dios allí donde él siempre ha estado. Él se encuentra en la luz, pero tú estabas en las tinieblas. Cada resentimiento hacía  que las tinieblas fuesen aún más tenebrosas, lo cual te impedía ver.
4. Hoy intentaremos ver al Hijo de Dios. No nos haremos los ciegos para no verlo; no vamos a contemplar nuestros resentimientos. Así es como se invierte la manera de ver del mundo,  al nosotros dirigir nuestra mirada hacia la verdad y apartarla del miedo. Seleccionaremos a alguien que haya sido objeto de tus resentimientos, y, dejando éstos a un lado, lo contemplaremos. Quizás es alguien a quien temes o incluso odias; o alguien a quien crees amar, pe ro que te hizo enfadar; alguien a quien llamas amigo, pero que en ocasiones te resulta pesado o difícil de complacer; alguien exigente, irritante o que no se ajusta al ideal que debería aceptar como su yo, de acuerdo con el papel que tú le has asignado.
The Word
5. Ya sabes de quien se trata: su nombre ya ha cruzado tu  mente. En él es en quien pedimos que se te muestre el Hijo de Dios. Al contemplarlo sin los resentimientos que has abrigado en su contra, descubrirás que lo que permanecía oculto cuando no lo veías, se encuentra en todo el mundo y se puede ver. El que era un enemigo es más que un amigo cuando está en libertad de asumir el santo papel que el Espíritu Santo  le ha asignado. Deja que él sea hoy tu salvador. Tal es  su función en el plan de Dios, tu Padre.
6. En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy lo veremos asumiendo ese pape l. Pero primero intenta mantener su imagen en tu mente tal como lo ves ahora. Pasa revista a sus faltas, a las  dificultades que has tenido con é  l. al dolor que te ha causado, a sus descuidos y a todos los disgustos grandes y pequeños que te ha ocasionado. Contempla las imperfecciones de su cuerpo así como sus rasgos más atractivos, y  piensa en sus errores e incluso en sus " pecados ".
7. Pidámosle entonces a Aquél que conoce la realidad y la verdad de este Hijo de Dios, que se nos conceda poder contemplarlo de otra manera y ver a nuestro salvador resplandeciendo en la luz del verdadero perdón que se nos ha concedido. En el santo Nombre de Dios y en el de Su Hijo, que es tan santo como Él, le pedimos:


Quiero contemplar a mi salvador en éste a quien Tú has
designado como aquel al que debo pedir que me guíe hasta la
santa luz en la que él se encuentra, de modo
que pueda unirme a él.

Los  ojos del cuerpo están cerrados, y mientras piensas en aquel que te agravió, deja que a tu mente se le muestre la luz que brilla en él más allá de tus resentimientos.
8. Lo que has pedido no se te puede negar. Tu salvador ha estado esperando esto hace mucho tiempo.   El quiere ser libre y hacer que su libertad sea también la tuya. El Espíritu Santo se extiendo desde él hasta ti, y no ve separación alguna en el Hijo de Dios. Y  lo que ves a través de Él os liberará a ambos.  Mantente muy quedo ahora,y contempla a tu radiante salvador. Ningún  sombrío resentimiento nubla la visión que tienes de él. Le has permitido al Espíritu Santo expresar a través de ese hermano el papel que Dios le asignó a ´
El para que tú te pudieses salvar.
9. Dios te da las gracias por estos momentos de sosiego en que dejas a un lado tus imágenes para ver en su lugar el milagro de amor que el Espíritu Santo te muestra. Tanto el mundo como el Cielo te dan las gracias, pues ni uno solo de los Pensamientos de Dios puede sino regocijarse por tu salvación y por la del mundo entero junto contigo.
10. Recordaremos esto a lo largo del día, y asumiremos el papel que se nos ha asignado comparte del plan de Dios para la salvación, y no del nuestro.La tentación desaparece cuando permitimos que todo aquel que se cruza en nuestro camino sea nuestro salvador, rehusándonos a ocultar su luz tras la pantalla de nuestros resentimientos. Permite que todo aquel con quien te encuentres, o en quien pienses o recuerdes del pasado, asuma el papel de salvador, de manera que lo puedas compartir con él.Por ti y por él, así como por todos lo que no ves, rogamos:


¡ Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos !

Lección 78
Un curso de Milagros

Sólo mis pensamientos pueden herirme.

El ego quiere hacernos creer que todo lo que nos hace desgraciados está fuera de nosotros. Luchará con nosotros todo el camino. No quiere que sepamos que el mundo que "vemos" está determinado por nuestros propios pensamientos. Quiere hacernos creer que todo lo exterior es la "causa" y que lo que nos sucede es el "efecto". Siempre nos haría buscar en el mundo exterior al culpable de lo malo que nos ocurra.
¿ Ha pensado alguna vez que cuando usted se siente totalmente en paz, la gente y la situaciones que usualmente le afectan ya no lo hacen? Como padre quizás el ruido que hacen sus   hijos cuando juegan lo irrita algunas veces, pero cuando se siente en paz consigo mismo ni lo nota. El ruido puede ser exactamente el mismo, pero la única diferencia es su estado mental.
El estado de nuestra mente es el responsable de lo que hacemos y experimentamos. Cuando estamos tranquilos con nosotros mismos, las cosas que nos pasan parecen desprovistas de amenaza. En lugar de poner energía en la negatividad , pongamos energía para mantener la paz interior. 
Como mucha gente es probable que experimente la sensación de acostarse por la noche sintiéndose nervioso y no en paz. Quizá se sentía culpable porque llegó tarde al trabajo o a una cita. La discusión con alguien en la que mantuvo una posición equivocada. O quizá sentimientos de ira y venganza porque creía que alguien había hecho algo para herirlo. 
Quizás usted despierte por la mañana enfadado y perturbado, pero inmediatamente niega estas sensaciones. Entonces la primera persona que se encuentra por la mañana le dice: " ¡ Qué irritable estás esta mañana ! ¿ Qué te pasa  ? ¿ Te has levantado con el pie izquierdo ? ". Y usted responde: " No, estoy muy bien. Tú eres el que está irritable ".
Y se da cuenta de que en realidad está irritado. El ego proyectó las sensaciones que usted experimentaba a raíz de las luchas con su propia mente, hacia la otra persona.

Cuando tenemos paz interior no hay luchas en los pensamientos
de nuestra mente. Pero cuando se producen estas luchas interiores,
nuestro ego hace lo posible para proyectar estos conflictos hacia otras
personas y situaciones. Entonces vemos el error en otra persona y
sentimos que nuestra ira es justificada. Cuando nos encontramos en
estas situaciones, es fácil creer  al ego y negar que la causa de lo que experimentamos
           esta dentro de nuestras    mentes.


Ejemplo:

Después de una clase de taller sobre la curación de las relaciones que vimos en la Universidad de California, es Santa Bárbara, un hombre llamado Michael, de unos cuarenta años, nos llevó al aeropuerto. Por el camino nos contó la siguiente historia.

En el Instituto, Michael se distinguió como corredor de pista y ganó toda clase de premios. Se sentía muy orgulloso de sus logros y esto constituía la fuente principal de su autoestima.  
Pero nos dijo que uno de los mayores dolores de su vida había sido que su padre nunca fue a verlo correr. Michael hacía muchos años que soportaba esta herida.
Un año tuvo que volver a su ciudad natal para asistir a una reunión de ex compañeros del instituto y se sorprendió  al encontrar a su viejo entrenador allí. El entrenador le preguntó cómo estaba su padre. Michael se sorprendió y le dijo: " ¡ No  sabía que conociera a mi padre ! ". El entrenador lo miró dudando y dijo: " ¡ Por  supuesto que lo conozco ! Estuvo presente en todas tus carreras ".
Michael dijo: " Lo siento pero se equivoca. Mi padre nunca vino a verme correr y esto me ha dolido siempre ".
El entrenador repitió: " Michael, no estoy equivocado. Tu padre ( y lo llamó por su nombre ) era uno de tus admiradores ".
Aquela noche Michael fue a ver a su padre y le contó la conversación que había tenido con el entrenador.
Con lágrimas en los ojos, el padre de Michael le dijo que  el entrenador tenía razón y que él había ido a todas sus carreras.  "Estaba muy orgulloso de ti. Pero siempre me quedaba atrás porque no quería avergonzarte ".
El padre de Michael llegó a los Estados unidos en su juventud. Siempre sintió timidez e inseguridad porque hablaba inglés con marcado acento y siempre sen consideró un  "extranjero ". Hasta aquel momento Michael no se había dado cuenta de lo consciente que su padre había sido de aquella situación.
Michael nos contó que durante años había creído que su padre era su enemigo, basado en la idea de que nunca había ido a verlo correr. Nos dijo que con el taller se dio cuenta de que el enemigo no era su padre sino los pensamientos negativos de su propia mente.
La historia de Michael nos recuerda que nuestras percepciones nunca son las de un todo, y que lo que vemos está determinado por lo que creemos. Muchas personas van por la vida con relaciones no curadas producidas por percepciones equivocadas como las de Michael.

Hoy pensaré que la ira que podría sentir está producida por
una lucha en mi propia mente. 
Puedo elegir no proyectarla sobre otros.


AMAR ES LA RESPUESTA
Gerald G. Jampolsky
Diane V. Cirincione
Ed. PAIDOS
48. Goldfish by Energymagic.
La energía y el tiempo que he desperdiciado en mi vida 
pensando en mi cuerpo, preocupándome por casi todas sus partes en uno u otro momento: mi barbilla es muy larga,  mi cuello no es lo suficientemente  largo, mi nariz debería haber sido más fina, etcétera. 
Ahora la edad me entrega un nuevo conjunto de cambios en mi apariencia para que me  preocupe. Esta mañana se me ocurrió que la ironía que tal vez me aguarde, es que éste nunca fue mi cuerpo sino una casa alquilada.
Es cierto que a medida que voy conociendo  más a una persona pienso menos en su cuerpo. Mi atención se centra en lo que está dentro de su cuerpo.

" Tienes pechos muy hermosos ", dije.  "Pero antes estaban más erguidos;
eran así ", me contestó. Ese es el modo en que nos matamos. Ese es el modo
 en que morimos. Todo el día desatamos estas pequeñas batallas contra nosotros 
mismos. La obscuridad se agolpa como veneno en nuestras mentes.
PALABRAS DE AMOR Y CORAJE
Ejercicios Prácticos y Plegarias

Hay tres clases de plegarias, pero sólo una de ellas funciona eficazmente. La primera es una plegaria de palabras. Cada frase es como una llave ingeniosamente diseñada para abrir una cerradura desconocida. Ya que cualquier combinación de palabras podría funcionar tan bien como otra, el énfasis está en la forma y en el cuidado con que se la dice. Esta plegaria no se eleva en beneficio del que ora, sino que está calculada para cambiar aquello que es Inmutable. La segunda clase de plegaria es una oración de concentración. Creemos que la oración en sí misma contiene algún grado de poder y que se trata de un mero pedido para que éste se nos otorgue. Las fuerzas de la voluntad y de la mente participan en esta clase de oraci´´on. Uno debe utilizar lo que le ha sido dado, aunque nunca nos quede completamente claro qué es lo que debemos hacer. Y así esta forma de plegaria lleva en sí la misma clase de incertidumbre que la primera. El resultado nunca está asegurado, pues no ha de manifestarse de inmediato. La tercera clase de oración es una plegaria del corazón. Es ambivalente, pues su verdadero contenido es a la vez todo cuanto deseamos y todo cuanto estamos buscando.  A diferencia de la primera, no se preocupa por cuáles son las palabras que se emplean  y, a diferencia de la segunda, no contiene ninguna clase de juicio incuestionable sobre cuál es el cambio externo que necesitamos. A la plegaria del corazón no le interesa ser correcta, ni hacer que las circunstancias o los propios cuerpos se vean bien. No trata de abrir el corazón de Dios, ni de conseguir una parte del poder de Dios para utilizarlo correctamente. Simplemente acepta y abraza a Dios. Es una plegaria de paz y de buena voluntad. Es una oración de confianza y de alegría. Es una plegaria de profundo agradecimiento y de amable comunicación. Todo cuanto podríamos desear está contenido en la oración misma. Ahora el corazón está cantando a tono con el corazón de Dios y toda la tierra lo acompaña como un coro.

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Hoy, como lo hace cada día, Dios te ha invitado para mostrarte una serie de diapositivas. Es una invitación que no puedes rechazar. Sabiendo que no puedes hacerlo, Dios ha preparado diapositivas que muestran todas las cosas sobre las que aún continúas emitiendo juicios. Mientras pasa cada vista, te hace la misma pregunta: " ¿ Estás listo para perdonar eso ?". Si la respuesta de tu corazón es afirmativa, para al cuadro siguiente. Si no lo es, coloca la diapositiva al final del carro para tener más tarde una nueva oportunidad. Cuando finalmente puedas decir, con absoluta alegría, que has dado tu perdón a todo cuanto has visto, El te dará un trato especial: El Cielo.

. . .

¿ Qué es lo que hay fuera del pensamiento ? Si no  hay nada, ¿ eso quiere decir que cualquier cosa, o cualquier aspecto de cualquier cosa, sigue sin ser afectada por mis pensamientos ? ¿ O acaso el pensamiento es algo que a lo sumo ejerce un control limitado sobre un cuerpo individual y, en todos los otros aspectos, es algo neutral y débil, algo que sólo es capaz de reconocer la presencia de aquello que tiene verdadero poder y verdadera sustancia ? ¿ O tal vez el pensamiento puede unirse con Dios ? ¿ Y qué significa "unirse con Dios" ? ¿ Significa cualquier cosa ? ¿ Podría ocurrir que el amor fuera el contenido natural del pensamiento ? ¿ No es verdad que el pensamiento nunca se siente cómodo frente a temas como el miedo, el disgusto, el orgullo, o cualquier otra cosa que tienda a separarlo y a llevarlo al aislamiento, y que siempre tiende a volverse hacia una amable percepción capaz de colocar nuevamente todas las piezas en su lugar ? Ni siquiera durante una crisis psicótica, o cuando padecemos un dolor corporal extremadamente agudo, la mente se queda fijada en el miedo.
El dolor, no importa cuán constante nos pueda parecer, tiene que ser continuamente recordado, pues la mente se mantiene alejada de él. El pensamiento nunca, ni por un instante, se encuentra cómodo con un punto de vista que pueda provocar algún conflicto, y desea - incluso durante los momentos de odio más intenso y más minuciosamente "justificado" - encontrar alguna forma de perdonar y de llegar a abarcar el todo nuevamente. ¿ Y si no existiera otra fuerza, al margen de mis propios pensamientos, que pudiera amenazar a mi mente ? ¿ Y si no me resultara posible mostrarme impotente e indefenso sin tener el consentimiento de mi mente ? ¿ Y si lo que pienso afectara a todo cuanto me rodea? ¿ Y si no hubiera " pensamientos improductivos " ?  ¿ Y si no puedo eludir la responsabilidad que me cabe ante cualquier cosa ? ¿ Sería eso realmente una maldición, o acaso sería la verdadera libertad ?.

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Hoy como todos los días, has aceptado asistir a un cine donde proyectan una película muy especial, e intervenir en un juego. La sala es muy confortable y está equipada con la técnica más novedosa en materia de "sensurround". Puede simular todas las experiencias sensoriales correspondientes a las escenas que se describen en el guión. En la pantalla se representa una versión de la historia de tu vida que, por lo que recuerdas, nunca has visto antes. Todas las cosas están hechas de manera tan realista que fácilmente podrías olvidar que sólo se trata de una película, pero la clave del juego consiste precisamente en no olvidarlo. Cada vez que comiences a decidir el próximo paso que tú, o sea el personaje principal, habría de dar, un equipo especial captará tus pensamientos y una voz muy agradable te dirá: " Es sólo una película, y no debes decidir lo que hará a continuación el personaje principal, pues el guión ya está escrito. De modo que siéntate y disfruta lo que está viendo ". Si agregas un hecho más a este ejercicio, se volverá una verdad para ser vivida. Te convertirás en el autor del guión.

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Confía en ti mismo. Ese es tu verdadero sueño.

Si el cielo es un lugar donde sólo se ve la inocencia, y sin embargo aquel que está ante ti es culpable, ¿ en qué lugar te encuentras ?

Detrás de cada palabra que te dicen hay una sola y única pregunta: " ¿ Soy inocente ? ".

Enseña sólo la inocencia, pues el cielo está allí donde tú te encuentras.

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La percepción parece rodearte por todos lados. Es una bola de imágenes llena de sonidos y de  confusión. Pero debes darte cuenta de que todo eso está hecho con un papel muy delgado y que es unidemensional. Justo detrás de sus interminables luces es algo completamente tranquilo y enteramente alegre. Es tu propio Yo - ese algo indefinido que has buscado con tanto esfuerzo - el lugar de descanso donde han de reposar todos los pensamientos que avanzan veloces hacia adelante. Un lugar digno de ser amado por su contenido y donde no recibirás ninguna clase de daño, un lugar brillante por la salud y la paz que allí se respira, n lugar pleno y libre, que nunca será tocado por esas imágenes que tienes de ti mismo y que cambian constantemente. Mira alrededor de la superficie de esa  burbuja imaginaria que se ha detenido sobre ti. Mira las  imágenes cambiantes que la atraviesa. Ahora aparece uno de tus amigos,y ahora alguien que no lo es;  el argumento te favorece sólo por un instante, luego sigue desarrollándose con arbitrariedad; los personajes son utilizados como peones de madera  a los que luego se descarta, y todos son rápidamente olvidados.Pero todo esto no es más que una fantasía proyectada sobre un ligero velo de vapor. Tu visión no ha de quedarse congelada en la superficie.Inmediatamente por debajo de ella hay algo auténtico y verdadero que puede llegar a ser visto. Al principio sólo de manera un tanto vaga, pero hasta el más ligero de los  vistazos traerá consigo una paz tan profunda que  nunca podrá ser olvidada. Ejercítate una y otra vez, dejando que la pequeña burbuja de confusión flote hacia adelante. Sólo aparece ante ti para ocultarte tu propio Yo.

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Como sabes bien, Dios puede disfrazarse con cualquier cuerpo. ¿ Hay algún cuerpo con el que El no se haya disfrazado ? Entonces, ¿ ves ahora cuán inocente es lo que acaba de suceder ? Su propósito no era, de ninguna manera, el que supusiste al principio.

Hay un lugar donde no está solo, donde tu voz canta junto a todas las voces que han cantado alguna vez sobre la tierra, y con todas las que en el futuro llegarán a cantar. En ese lugar sabes que ningún encuentro será en vano y que ningún rostro pasará ante ti envuelto anónimamente en la multitud. Allí se te permitirá elegir de nuevo, y esta vez decidirás no dejar a nadie de lado ni ignorarlo. Avanzarás rápidamente, los dejarás pasar uno a uno, pero no sólo para ir al encuentro de algún otro rostro que te agrade más. Ahora no puedes ver a nadie sin darle la bienvenida, y como tu visión es completamente inocente, todos te devolverán una mirada amable.

Tu confusión durará sólo un instante si no la mantienes alejada de ti y no la conviertes en un enemigo preparado para atacarte.Arrímate a ella suavemente, pues la confusión es un amigo que quiere que escuches una nueva canción escrita para que la cantes sólo es ese preciso momento.

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Hoy, como todos los días, estás estudiando bajo la guía de un gran maestro espiritual. El maestro tiene a su servicio muchos asistentes entrenados para leer el pensamiento. Ellos, por medio de la pantomima, las voces y el comportamiento, ponen en escena esos pensamientos utilizando un simbolismo perfecto. Cada vez que uno de esos asistentes se pare ante ti, inmeditamante podrás comprender las líneas básicas del contenido de tu pensamiento. Puedes dar por sentado con absoluta seguridad que todas las personas con las que te encuentres hoy han de ser alguno de esos asistentes.

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¿ Cuán próximo está Dios ?
Estoy vivo, y sólo Dios es Vida.
Pienso, y sólo Dios es Mente.
Existo, y sólo Dios es.

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No importa que hayas estado confundido. Vuélvete ahora hacia esta única meta: la paz interior.

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HAY UN LUGAR DONDE NO ESTÁS SÓLO
HUGH PRATHER
Ed. Planeta



LECCIÓN 69
1. Nadie puede ver lo que tus resentimientos oculta. Debido a que tus resentimientos ocultan la luz del mundo en ti, todo el mundo se halla inmerso en la obscuridad, y tú junto con ellos.  Pero a medida que el velo de tus resentimientos se descorre, tú  te liberas junto con ellos. Comparte tu salvación con aquel que se encontraba a tu lado cuando estadas en el infierno. Él es tu hermano en la luz del mundo que os salva a ambos.

2. Intentemos hoy nuevamente llegar a la luz en ti. Antes de emprender esto en nuestra sesión de práctica  más larga, dediquemos varios minutos a reflexionar sobre lo que estamos tratando de hacer. Estamos intentando literalmente ponernos en contacto con la salvación del mundo. Estamos tratando de ver más allá del velo de tinieblas que la mantiene oculta. Estamos tratando de descorrer el velo y de ver las lágrimas del Hijo de Dios desaparecer a la luz del sol.

3. Hoy daremos comienzo a nuestra sesión de práctica más larga plenamente consciente de que esto es así y armados de una firme determinación por llegar hasta aquello que nos es más querido  que ninguna otra cosa. La salvación es nuestra única necesidad. No tenemos ningún otro propósito aquí ni ninguna otra función que desempeñar. Aprender lo que es la salvación es nuestra única meta. Pongamos fin a la ancestral búsqueda descubriendo la luz en nosotros y poniéndola en alto para que todos aquellos que han estado buscando con nosotros la vean y se regocijen.

4. Y ahora, muy serenamente y con los ojos cerrados, trata de deshacerte de todo el contenido que generalmente ocupa tu conciencia. Piensa en tu mente como si fuera un círculo inmenso, rodeado por una densa capa de nubes obscuras. Lo único que puedes ver son las nubes, pues parece como si te hallaras fuera del círculo y a gran distancia de él.

5. Desde donde te encuentras no ves nada que te indique que detrás de las nubes hay una luz brillante. Las nubes parecen ser la única realidad. Parece como si fueran lo único que se puede ver. Por lo tanto, no tratas de atravesarlas e ir más allá de ellas, lo cual sería la única manera de convercerte realmente de su insubstancialidad. Eso es lo que vamos a intentar hoy.

6. Después que hayas pensado en cuán importante es para ti y para el mundo lo que estás intentando hacer, trata de alcanzar un estado de perfecta quietud, recordando únicamente la intensidad con la que deseas alcanzar hoy mismo, es este mismo instante, la luz que resplandece en ti. Resuélvete a atravesar las nubes. Extiende tu mano y, en tu mente, tócalas. Apártalas con la mano, y siente como rozan tus mejillas, tu frente y tus ojos a medida que las atraviesas. Sigue adelante; las nubes no te pueden detener.

7. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, empezarás a sentir como si estuvieses siendo elevado y transportado hacia adelante. Tus escasos esfuerzos y tu limitada determinación invocan el poder del universo para que venga en tu ayuda, y el Propio Dios te sacará de las tinieblas y te llevará a la luz. Estás actuando de acuerdo con Su Voluntad. No puedes fracasar porque tu voluntad es la Suya.

8. Tan confianza en tu Padre hoy y certeza de que Él te ha oído y te ha contestado. Es posible que aún no reconozcas Su respuesta, pero puedes estar seguro de que se te ha dado y de que la recibirás. Trata de tener presente esta certeza, según intentas atravesar  las nubes en dirección a la luz. Trata de recordar que por fin estás uniendo tu voluntad a la de Dios. Trata de mantener claro en tu  mente el pensamiento de que lo que emprendes con Dios no puede sino tener  éxito. Deja entonces que el poder de Dios obre en ti y a través de ti, para que se haga Su Voluntad y la tuya.

9. En las sesiones de práctica más cortas, que te conviene llegar a cabo tan a menudo como sea posible en vista de la importancia que la idea de hoy tiene para ti así como para tu felicidad, recuérdate a ti mismo que tus resentimientos ocultan la luz del mundo de tu conciencia. Recuérdate también que no la estás buscando solo y que sabes dónde encontrarla. Di entonces:

Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí. No
puedo ver lo que he ocultado. Mas por mi salvación y por
la salvación del mundo, deseo que me sea revelado.

Asegúrate asimismo de decir para tus adentros:


Si abrigo este resentimiento la luz del mundo 
quedará velada para mí,

Si siente hoy la tentación de abrigar algún resentimiento contra alguien.



Despierta del sueño
Gloria Wapnick
Kenneth Wapnick, Ph.D.
EL ACEPTAR LA EXPIACIÓN
Capítulo 8
Un curso de milagros dice que el sistema de pensamiento del ego es "a prueba de tontos, pero no a prueba de Dios" (T.5.VI.10:6). Sin la ayuda de Dios, la masiva defensa del ego en contra de El - pecado, culpa, miedo y relaciones especiales - serían ciertamente invencibles.
Sin embargo, Dios no nos dejó sin El Mismo, y su extensión dentro del sueño se llama el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo es la amorosa Presencia de Dios en nuestra mente separada y dormida, lo cual refleja el constante mensaje del grupo de Luz de que hay otra manera de percibir lo que parece ser el abrumador problema del mundo. Elegir el perdón - esta " otra manera de percibir " - es el medio que el  Espíritu Santo utiliza para despertarnos de nuestros sueños de juicio y de angustia. El perdón también es un sueño, pero es a lo que Un Curso de Milagros se refiere como el "sueño feliz" que dulcemente salva el abismo entre las pesadillas del ego y el despertar a la Realidad. Como afirma el Curso:

Mas ese sueño es tan temible y tan real en apariencia, que él (el Hijo de
Dios) no podría despertar a la realidad sin verse inundado por el frío
sudor  del terror y sin dar gritos de pánico, a menos que un sueño más 
dulce precediese su despertar y permitiese que su mente se calmara
para poder acoger -no temer- la Voz que con amor lo llama a desper-
tar; un sueño más dulce, en el que su sufrimiento cesa y en el que su 
hermano es su amigo. Dios dispuso que su despertar fuese dulce y ju-
biloso, y le proporcionó los  medios para que pudiese despertar sin 
miedo (T-27.VII.13:4-5).

El objetivo de las enseñanzas del Espíritu Santo es precisamente acabar con los sueños. Pues todo sonido e imagen tiene que transformarse de testigo del miedo en testigo del amor. . .
Desde el conocimiento, donde Dios lo ubicó, el Espíritu Santo te exhorta a dejar que el perdón repose sobre tus sueños para que puedas recobrar la cordura y la paz interior. Sin el perdón, tus sueños seguirán aterrorizándote. Y el recuerdo de todo el Amor de tu Padre no podrá retornar a tu mente para proclamar que a los sueños les ha llegado su fin (L-pII.7.2:1-1;4).
Al referirnos a la gráfica en el apéndice, notamos que la mente correcta por se la morada del Espíritu Santo, es la corrección para las pesadillas de la mente errada del ego. Puesto que Dios ubicó al Espíritu Santo en nuestras mentes para ayudarnos a deshacer nuestras ilusiones  y corregir nuestras percepciones erróneas, El es el Consolador. Guía, Maestro y la Respuesta a todos los aparentes problemas que el ego ha inventado. Como la Voz del grupo de Luz, el Espíritu Santo es el principio de la Expiación, la cual constituye la corrección a nuestra creencia de que la separación de El fue real. A través  del Espíritu Santo en nuestras mentes la Expiación espera porque  la aceptemos, lo cual se logrará por medio del perdón.

Tener plena conciencia de la Expiación,  por lo tanto, reconocer que
la separación nunca tuvo lugar (T-6.II.10:7)

El   que todos acepten la Expiación es sólo cuestión de tiempo. Tal 
vez parezca que esto contradice  su libre  albedrío, dada la inevitabilidad
de la decisión final, pero  en realidad no es así. Puedes aplazar lo que 
tienes quehacer y eres capaz de enormes dilaciones, pero no puedes 
desvincularte completamente de tu Creador, Quien fija los límites de
tu capacidad para crear falsamente (T-2.III.3:1-3).

El Espíritu Santo es este  "límite", pues su presencia en nuestras mentes asegura que, como afirma es Curso en otro lugar, jamás podemos estar totalmente locos. La presencia amorosa de Dios asegura que al llegar a cierto punto todo el mundo oirá  Su llamada y despertará en Él. El resultado, como nos lo recalca Un curso de milagros, " es tan seguro como Dios "(T-4.II.5:8).
El mecanismo del perdón es el milagro, el cual se define como la corrección de nuestra manera equivocada de pensar y de percibir, al pasar del juicio, la condenación y los resentimientos al perdón y a la unión. Un Curso de milagros explica:

El milagro no hace nada. Lo único que hace es deshacer. Y de este
modo, cancela la interferencia a lo que se ha hecho. No añade nada,
sino que simplemente elimina. Y lo que elimina hace mucho que
desapareció, pero puesto que se conserva en la memoria, sus efectos 
parecen estar teniendo lugar ahora. Hace mucho que este mundo
desapareció. Los pensamientos que lo originaron ya no se encuentran en
la mente que los concibió y los amó por un breve lapso de tiempo
(T-28.I.1-7).

Así que el milagro es un cambio de percepción de la mente errada del ego a la mente correcta del Espíritu Santo, un cambio que deshace las barreras que nos mantienen separados a unos de otros y en última instancia de nuestro Creador y Fuente. Prácticamente sinónimo de la palabra milagro, en el encasillado correspondiente a la mente correcta en la gráfica, están perdón, Expiación, curación, salvación y percepción verdadera. Todos estos términos son virtualmente intercambiables entre sí.
Recuerden que la idea clave en el sistema de pensamiento del ego tanto en su origen como en nuestras experiencias individuales, es que  alguien más es responsable por el estado de desgracias en que me encuentro: todos y cualquier otro excepto yo. Un curso de milagros comenta:

Es hacia esta idea de proyectar la responsabilidad por nuestros propios pensamientos, decisiones y acciones que se dirige específicamente el perdón. La  manera en que el Curso entiende lo que es el perdón es totalmente diferente de cómo el mundo lo ha concebido y, se podría añadir, diferente de la enseñanza y práctica de dos mil años de Cristianismo. Nos perdonamos unos a otros por lo que no se nos ha hechos, no al perdonar y pasar por alto lo que creemos que nos han hecho a aquellas personas o grupos con los cuales nos identificamos.  ¿ Qué significa esto ?
El perdón se basa fundamentalmente en un cambio interno de cómo nos vemos a nosotros mismos. Si la imagen propia es la de un yo vulnerable, agobiado por la culpa, una víctima inocente atrapada en un mundo que se percibe como amenazador y hostil, entonces inevitablemente también tenemos que creer que otros nos han hecho esto y jamás se les puede perdonar por estos pecados cometidos en contra de nosotros.  Un Curso de milagros afirma:

Nadie puede despertar de un sueño que el mundo esté soñando por él.
Pues en ese caso él  se ha convertido en parte del sueño de otro. No puede
elegir despertarse de un sueño que él no urdió. Es la víctima impotente de 
un sueño concebido y preciado por otra mente separada (T-27.VII.8:1-4)

Sin embargo, si recordamos nuestra Identidad como Cristo -al escuchar la Voz del Espíritu Santo, la llamada del grupo de Luz- entonces reconocemos nuestra inherente invulnerabilidad como hijos inocentes  de Dios. Esto nos capacita, así, para percibir la situación de manera distinta. En lugar de hacer real la proyección del odio de nosotros mismos la cual se percibe ahora fuera de nosotros, el error básico del grupo intermedio, ahora podemos reconocer  la ilusión esencial de nuestro intento de hacer real nuestra propia separación a través del ataque a los demás:

Las ilusiones que tienes acerca de ti  y acerca del mundo son una y la misma. 
por eso es por lo que todo perdón es un regalo que te haces a ti
mismo. Tu  meta es descubrir quién eres, al haber  negado tu Identidad
atacando a la creación y a su Creador. Ahora estás aprendiendo a
recordar la verdad. Para ello, el ataque tiene que ser reemplazado por el 
perdón, de manera que los pensamiento de vida puedan reemplazar a los
pensamiento de muerte (L-pI.62.2).

El ego ve todas las situación como si consistieran de dos categorías: aquellos que son atacados y aquellos que atacan; i.e, víctimas y victimarios. El Espíritu Santo igualmente ve dos categorías, aunque las Suyas son totalmente libres de ataque y de culpa. Cada situación en el mundo, a tono con su amorosa percepción, es o una expresión del amor de Dios o en todo caso una petición de éste. Por lo tanto, aquellos que parecen estar atacando simplemente están expresando el concepto de culpa y de miedo que  tienen de sí mismos, el cual están defendiendo al seguir el plan de salvación del ego mediante el ataque a alguien más. Así es cómo están clamando por el Amor de Dios que en su antigua memoria creen que negaron y del cual no son dignos:

Si el ataque es lo único que da miedo, y si consideras al ataque como
la petición de ayuda que realmente es, te darás cuenta de la irrealidad
del miedo. Pues el miedo es una súplica de amor, en la que se reconoce
inconscientemente lo que ha sido negado (T-12.I.8:12-13).

Amanda Clark - Fine Art-
El proceso funciona de esta manera: Ya hemos señalado que el ego siempre proyecta su culpa en la forma de odio y ataque. Así que el primer paso del perdón consiste en que reconozcamos que, como enseña el libro de ejercicios, jamás estamos enfadados por la razón que  creemos y que nuestra ira no se justifica nunca. También tenemos que reconocer que no podemos hacer esto solos.  Un curso de milagros recalca que el Espíritu Santo sólo necesita nuestra mínima disposición  a cuestionar la validez de nuestros juicios. Con Su ayuda retiramos nuestras proyecciones del exterior de de nosotros y las traemos nuevamente a nuestro interior, y recordamos que cada uno de nosotros es el soñador de este sueño de represalias. Así que podemos tomar la decisión de tener un sueño feliz de perdón en el cual estamos unidos con nuestros "enemigos" en un deseo a menudo inconsciente de despertar de este sueño infernal, en lugar de permanecer diferentes y separados por las proyecciones de culpa y ataque de nuestro ego.
Una vez que hemos eliminado nuestras proyecciones y como tomadores de decisiones hemos aceptado total responsabilidad por nuestros sentimientos de separación y de perjuicio, el próximo paso en el proceso del perdón es pedir la ayuda del Espíritu  Santo para cambiar las percepciones de nosotros mismos. Así que pedimos no sólo perdonar la situación, sino el perdón para nosotros mismos. Leemos en el Curso:

Frente al odio que el Hijo de Dios puede tener contra sí mismo, se
encuentra la creencia de que Dios es impotente para salvar lo que El 
creó del dolor del infierno. Pero en el amor que él se muestra a sí 
mismo, Dios es liberado para que se haga Su Voluntad. Ves en tu 
hermano la imagen de lo que crees es la Voluntad de Dios para tí. Al
perdonar entenderás cuánto te ama Dios,pero si atacas creerás que te 
odia, al pensar que el Cielo es el infierno. Mira a tu hermano otra vez,
pero con el entendimiento de que él es el camino al Cielo o al infierno,
según lo percibas. Y no te olvides de esto: el papel que le adjudiques
se te adjudicará a ti, y por el camino que le señales caminarás tú también 
porque ése es tu juicio acerca de ti miso (T-25.V.6).

En otras palabras, ningún error que nosotros o los demás hayamos cometido justifica nuestra ira o nuestra culpa las cuales, en el sistema del ego, tienen que conducir al castigo.  Como Un curso de milagros enseña repetidamente, el ego exige que se castiguen los pecados mientras que el Espíritu Santo sólo ve errores que necesitan corrección. 
A manera de ejemplo, tomemos una relación íntima en la cual nos sentimos agraviados y por consiguiente heridos debido a lo que hemos juzgado como un trato injusto. Como estudiantes de  Un curso de milagros, reconocemos que esta es otra situación en la cual podemos  practicar el perdón en el salón de clases de nuestras vidas. Al saber que tenemos un Maestro interno en nuestras mentes, tomamos la decisión de pedir Su ayuda. Eso conlleva a un reconocimiento de que nuestros sentimientos de ira, de dolor y de condenación no es lo que más nos conviene, puesto que "Abrigar resentimientos es un ataque contra el  plan de Dios para la salvación " (L-pI.72).
Este proceso de evaluación requiere únicamente un poco de buena voluntad de nuestra parte para cuestionar nuestras interpretaciones de la situación. Como Un curso de milagros pregunta: " Preferirías tener razón a ser feliz " (T-29.VII.1:9) La mente errada siempre querrá tener  "razón ", pero a  expensas de nuestra  felicidad. La  "exactitud " del ego es siempre es siempre alguna forma de ataque y de odio, la cual sólo puede conducir  a que se refuerce la culpa y la angustia. La mente correcta toma en cuenta la advertencia del Curso  "Cuídate de la tentación de percibirte a ti mismo como que se te está tratando injustamente " (T-26.X.4:1), y de ese modo elige la felicidad de dejar a un lado los juicios de " correcto " y " equivocado ", " víctima  y victimario ". El resultado inevitable es la dichas de recordar la unidad de todas las personas, sin excepción alguna.   
El perdón también conlleva el aceptar el doloroso hecho de que inconscientemente hemos querido que se nos trate injustamente, pues esto justifica entonces el concepto de nuestro yo de víctima inocente. Sin victimarios, obviamente este concepto no puede mantenerse. Por lo tanto, como lo explica un  curso de milagros, nosotros continuamente enviamos mensajeros del miedo para que nos traigan los mensajes deseados que dan testimonio de la "realidad" de un mundo hostil e indiferente. Contra este mundo necesitamos constante vigilancia y  protección, lo cual conlleva a menudo sentimientos justificados de venganza.  Así que seamos "responsables" o no de las acciones de los demás en determinada situación, somos responsables de desear el trato injusto, y por consiguiente somos responsables de nuestras reacciones de inocencia o de ira. Como afirma Un curso de milagros en un pasaje muy poderoso:

El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el  que se está
 haciendo todo esto a si mismo. No importa cuál sea la forma del
ataque, eso sigue siendo la verdad. No importa  quién desempeñe el
 papel de enemigo y quién el de agresor, eso sigue siendo verdad.
 No importa cuál parezca ser la causa de cualquier dolor o sufrimiento 
que sientas, eso sigue siendo  verdad. Pues no reaccionarías en absoluto 
ante las figuras de un sueño si supiese que eres tú el que lo está soñando.
No importa cuán odiosas y cuán depravadas sean, no podrían tener efectos
sobre ti a no ser que no te dieses cuenta de que se trata tan sólo de tu
propio sueño (T-27.VIII.10).

Nuestro ego ha poblado el mundo con relaciones especiales, como ya hemos señalado. Estas son las que tenemos que perdonar, tanto a aquellas que hemos odiado como a las que creemos haber amado. Entregadas al Espíritu Santo, estas mismas relaciones que han sido el  hogar dela culpa y que nos han aprisionado más todavía en el mundo  del ego, son transformadas por el Espíritu Santo en relaciones santas; esto es, relaciones cuyo propósito se ha cambiado de la culpa al perdón, de la impiedad a la santidad:

La relación santa refleja un proceso de perdón, en el cual la experiencia común de las personas al relacionarse es alternar entre el especialismo y la santidad; en un momento guardan  resentimientos, en el próximo los sueltan, sólo para retomarlos más adelante. Un curso de milagros emplea el término "instante santo" para denotar este intervalo cuando elegimos el milagro del perdón en lugar del ataque y de los resentimientos, elegimos que una relación santa to me el lugar del especialismo: 

La relación santa es la expresión del instante santo mientras uno 
viva en este mundo. Como todo lo relativo a la salvación, el instante
santo es un dispositivo práctico, del que dan fe sus resultados.El
instante santo nunca falla.  La experiencia que suscita siempre se deja
sentir. Mas si no se expresa, no se puede recordar. La relación santa es  
un constante recordatorio de la experiencia en la que la relación se
convirtió en lo que es (T-17.V.I:1-6)

Lo único que se te pide es que le hagas sitio a la verdad. No se te pide 
que inventes o que hagas lo que está más allá de tu entendimiento. Lo
único que se te pide es que dejes entrar a la verdad, que ceses de 
interferir en lo que ha de acontecer de por sí. . . El instante santo no es
un instante de creación, sino de reconocimiento. Pues el reconocimiento
procede de la visión y la suspensión de todo juicio... Deshacer no 
es tu función, pero sí depende de ti el que le des la bienvenida o no
(T-21.II.7:6-8;8:2-3.5).

Mas repito, este es un instante que debemos elegir continuamente hasta que se haga tan habitual como la respiración, y los instantes santos aumentan de modo que nuestro día entero se convierta en un solo instante santo de perdón. Esta es la actitud y la visión que constituye la meta del mundo real del Curso.

. . .