Sol LeWitt - Wall Drawings 1136 -
¿  Qué es el ego ?
1. El ego no es otra cosa que idolatría;  el símbolo de un yo limitado y separado, nacido en un cuerpo, condenado a sufrir y a que su vida acabe en la muerte. Es la " voluntad " que ve a la Voluntad de Dios como su enemigo, y que  adopta una forma en que Ésta es negada. El ego en la " prueba " de que la fuerza es débil y el amor temible, la vida en realidad es la muerte y sólo lo que se opone a Dios es verdad.

2. El ego es demente. Lleno de miedo. Lleno de miedo, cree alzarse más allá de lo Omnipresente, aparte de la Totalidad y separado de lo Infinito. En su demencia cree también haber vencido a Dios Mismo. Y desde su terrible autonomía " ve " que la Voluntad de Dios ha sido destruida. Sueña con el castigo y tiembla ante las figuras de sus sueños:  sus enemigos, que andan tras él queriendo asesinarlo antes antes de que él pueda  proteger su seguridad atacándolos primero.
3. El Hijo de Dios no tiene ego. ¿ Qué puede saber él de la locura o de la muerte de Dios, cuando mora en Él ? ¿ Qué puede saber de penas o de sufrimientos, cuando vive en una dicha eterna ? ¿ Qué puede saber del miedo o del castigo, del pecado o de la culpabilidad, del odio o del ataque, cuando lo único que le rodea es paz eterna, por siempre imperturbable y libre de todo conflicto, en la tranquilidad y silencio más profundos ?
Sol LeWitt  Wall Drawings 
4. Conocer la realidad significa no ver al ego ni a sus pensamientos, sus obras o actos, sus leyes o creencias, sus sueños o esperanzas, así como tampoco los planes que tiene para su propia salvación y el precio que hay que pagar por creer en él.  Desde el punto de vista del sufrimiento, el precio que hay que pagar por tener fe en él es tan inmenso que la ofrenda que se hace a diario en su tenebroso santuario es la crucifixión del Hijo de Dios. Y la sangre no puede sino correr ante el altar donde sus enfermizos seguidores se preparan para morir.
5. Una sola azucena de perdón, no obstante, puede transformar la obscuridad en luz y el altar a las ilusiones en el templo a la Vida Misma. Y la paz se les restituirá para siempre a las santas mentes que Dios creó como Su Hijo, Su morada, Su dicha y Su amor, completamente Suyas, y completamente unidas a Él.
Maestría y esfuerzo
Sonia Delaunay  -textile designs-
Se puede hacer una útil distinción entre maestría y esfuerzo. La mente del ego con frecuencia nos señala que no hemos dominado el perdón. Pensamos que hemos perdonado a alguien, pero el agravio y el rencor siguen apareciendo. Quizá sea verdad, pero no es importante, ya que lo único que debemos hacer es perdonar en este instante.  Mirar atrás y juzgar nuestros esfuerzos por no juzgar, simplemente complican el error.
La próxima vez que te sientas confundido o derrotado, trata de tener un pensamiento que contenga algo de amor. Cualquier idea servirá. Por ejemplo, imagina un amable intercambio con un amigo. Evoca algún tierno recuerdo de tus hijos o de tus mascotas. O imagina que los bandos opuestos de un conflicto mundial actual deponen las armas y se reconcilian. Si estás dispuesto, haz el esfuerzo del siguiente modo: adopta una posición relajada, cierra los ojos y, en silencio y muy lentamente, repite el nombre de Dios. Al hacerlo, concentra tu mente en la Experiencia detrás de la palabra y permite que  tu mente se alimente de esa Experiencia. Si prefieres la quietud mental a las imágenes y palabras, deja que tu esfuerzo tome esa dirección. Todo sistema religioso, místico o terapéutico implica cierto tipo de concentración, de modo que no rechaces ningún aspecto del esfuerzo que pueda ser útil para ti con el pretexto errado de que permanecer mentalmente disperso es una forma de aceptación. Haz el esfuerzo del modo que desees durante el tiempo que deseas mientras no surja ninguna ansiedad. Luego revisa tu día sin juzgar los resultados. Cuando te sientas listo, trata  nuevamente. Cada intento que hagas imprimirá un cambio deseable a la dirección de tu mente. Y antes de lo que crees, habrás completado tu meta de encaminarla positivamente.
Hugh Prather.
Brillar o no Brillar 
Patrick Heron - Red Garden Painting - 

Consultando lo Divino

¿ Qué perderías si reconocieras una experiencia más grande que la tuya ? ¿ Es verdaderamente menos idólatra llamar a un consejero espiritual por teléfono o leer un libro de verdades impresas que consultar a Aquel  que conoce la senda que se abre frente a ti ? ¿ No está claro que hay una Sabiduría específica que trasciende las " lecciones " de nuestra muy breve historia personal ? ¿ Qué puedes sufrir si confías en lo que siempre has dicho creer: que el tiempo y la muerte no cambian la realidad ? Lo que   nuestro cuerpo percibe no es todo lo que existe. Por un momento libre, deja de lado tus argumentos y tus temores de parecer ridículo y mira a ver si no hay Alguien esperando para bendecirte y  guiarte. Permanece en calma y siente la Paz que cada situación contiene. Si estás en calma, puedes confiar en tu amable inclinación. Nunca hay una sola opción. El plan de Paz se puede hallar en diversas alternativas. La guía de Dios no es  un acto del cuerpo o una conducta. Es un acto del corazón. Seguir la instrucción es elegir ser como la Naturaleza de la orientación.   ¿ Cómo podrían los senderos del Amor estrechar las elecciones y restringir las posibilidades cuando el Amor es ilimitado ?

Hugh Prather
Brillar o no Brillar
Meditación guiada
Primer paso:
Piensa en alguien con quien estás enojado.
Hannah Höch - Collage - 
Cualquier persona con quien hayas tenido dificultades o que te inspire temor será un sujeto adecuado. Trata de imaginar a esa persona en detalle: su semblante, su postura, cómo viste. 
Recuerda algo del cuerpo de esa persona y de sus modales. Agrega ahora a esa imagen algún recuerdo de insensibilidad, injusticia, crueldad, estupidez, vanidad o cosa por el estilo. Permítete percibir cómo tu mente se empequeñece y se pone tensa.
Segundo paso:
Alejando tu atención de esa persona, recuerda un momento en el cual tú o alguna otra persona haya sido  feliz o inteligente. El incidente no tiene que incluir a la persona del primer paso. Piensa en una oportunidad en que cualquier adulto, niño o animal dio amor o alegró a otro; algún momento de generosidad o humor. Percibe la suave luz y el sentimiento de relajación que acuden a tu mente con ese pensamiento. Piensa en otro incidente y luego en otro más, hasta que tengas en la mente una sensación palpable de luz. Usando el tono que usarías para comunicar ternura y amor, transforma esa luz en un ropaje. Puede ser una capa o cualquier tipo  de abrigo. Ahora, coloca suavemente ese ropaje de luz sobre la persona del primer paso.
Durante un momento permítete ver el suave fulgor que ahora la rodea.
Tercer paso:
Mientras sigues observando, visualiza una figura brillante de luz, de pie detrás del individuo .Puedes o no ponerle nombre a esa figura (santo, profeta, ángel, guía, Jesús, Espíritu Santo). Pero no tengas duda de que se trata de la Divinidad, de Aquel que siempre sana y purifica. Observa ahora cómo esa santa figura se une a la persona a quien tú aún no has perdonado. Observa la luz de tu paz que los cubre y la Luz de Dios que los impregna. Observa qué calma se produce en ellos en la presencia de Dios cuando sienten la liberación de tu mente, y en la de ellos. 
Hugh Prather 
Brillar o no brillar



















Adele Bloch-Bauer´s Portrait - Gustav Klimt -
Cap. II
La Vida Impersonal
J. Benner

48. A hora, a fin de que puedas aprender a conocerMe, en tal forma que puedas estar seguro de que Soy Yo, tu propio y verdadero Ser, Quien habla estas palabras, debes, primero, aprender a Aquietarte, es decir, a sosegar tu mente y serenar tu cuerpo humano, y todas sus actividades, de manera que no seas ya consciente de ellos.

49. Puede ser que todavía no seas capaz de hacer esto.

50. Pero Yo te enseñaré como lograrlo, si es que realmente quieres conocerMe, y estás deseoso de probarlo, para cuyo efecto debes confiar en Mi, y obedecerMe en todo lo que desde ahora te pida.

51. ¡ Atiende !

52. Trata de imaginar que el  "Yo" que habla a través de estas páginas es tu Ser Superior o Divino, que está dirigiéndose y exhortando a tu mente e intelecto humanos, a los que debes considerar, por el momento como si fueran  una personalidad separada. Tu mente humana, está de tal modo constituída, que no puede aceptar nada que no se ajuste a lo que antes ya  haya experimentado o aprendido, y que su intelecto no considere razonable. Por tanto, al dirigirte a ella, siempre emplearás los mismos términos o expresiones que más claramente expliquen a tu intelecto las enseñanzas que necesita comprender, antes que la mente pueda despertar a la conciencia de lo que quieres darle a entender.

53. Lo cierto es que este  "Yo" eres tú mismo, tu Verdadero Ser. Tu mente humana ha estado, hasta hoy, de tal modo absorta en la tarea de suministrar a su intelecto y cuerpo toda clase de complacencias egoístas, que no ha tenido tiempo de relacionarse con el Real Tú, su verdadero Amo y Señor. Y tú, por otra parte, has estado tan interesado en las sensaciones de tu cuerpo e intelecto, y te has sentido tan afectado por sus placeres y sufrimientos, que has llegado a creer que Tú eres tu cuerpo o intelecto, en razón de lo cual te has olvidado casi de Mí, tu Ser Divino.

54. Pero sabe que YO no SOY tu intelecto ni tu cuerpo, y precisamente este Mensaje lleva en sí la finalidad de enseñarte que Tú y Yo somos Uno. Las palabras que Yo aquí hablo tienen por mira principal el despertarte la conciencia de este gran hecho.

55. Mas tú no podrás darte cuenta de esta verdad, sino hasta que logres salir de la conciencia de ese cuerpo e intelecto que te  crees ser, a la cual conciencia has estado sujeto por tanto tiempo. Tú debes, primero, sentirMe en tu interior, antes de que puedas saber de cierto que YO SOY  ( o ESTOY ) ahí.

56. Ahora bien, a fin de que puedas llegar a abstraerte por completo de tu mente y sus pensamientos, así como de tu cuerpo y sus sentidos, y puedas, de esa manera, sentirMe en tu interno (interior), se hace necesario que,  asidua y empeñosamente, obedezcas estas Mis instrucciones.

57. Siéntaate, y permanece quieto, de manera que desaparezca toda tensión de tu cuerpo ( o sea , no teniendo los músculos en tensión ), y, cuando te sientas completamente tranquilo y descansado, deja que tu mente penetre el significado de estas palabras:

58. " ¡ Aquiétate  ! -  y  SABE  -  YO SOY Dios " .

59. Sin pensar, deja también que este Mi Divino Mandato penetre muy hondo en tu Alma. Deja también que, sin esfuerzo o ingerencia alguna de tu parte, entren libremente a tu mente cualesquiera impresiones que le lleguen. Toma nota, sin embargo cuidadosamente, de la importancia de ellas, porque SOY YO  el que, de los interno de ti mismo, te está instruyendo por medio de dichas impresiones. Y entonces, cuando algo de vital significación comience a alborear en tu conciencia, habla estas Mis Palabras, lentamente, imperativamente, dirigiéndolas a cada célula de tu cuerpo, a cada facultad de tu mente, con todo el poder que conscientemente posees.

60. " ¡ Aquiétate ! - y SABE - YO SOY - Dios "

61. Háblalas tal como aparecen escritas ( haciendo las pausas que indican las rayas ), tratando de darte cuenta de que el Dios, que está en ti impone y exige de tu ser mortal implícita obediencia.

62. Medítalas profundamente, y busca en ellas hasta descubrir su oculta potencia.

63. Cavílalas hondamente;  llévalas contigo a tu trabajo diario, cualquiera que éste sea.Haz de ellas el factor dominante y vital de todas tus labores, de todos tus pensamientos creadores.

64. Dilas  mil veces al día.

65. Hasta que logres descubrir todo Mi más íntimo significado;

66. Hasta que cada célula de tu cuerpo se estremezca gozosa, , respondiendo al mandato :  " Aquiétate !", instantáneamente obedezca.

67. Hasta que cada pensamiento errabundo que ronde por tu mente se apresure a desaparecer en la nada.


68. Cuando así sea, a medida que esas Palabras repercutan en las profundidades de tu ser, ya ahora vacío y libre de toda sensación personal,

69. Entonces, conforme el Sol del Conocimiento comience a brillar en el horizonte de tu conciencia.


70. Sí, entonces, te habrás de sentir henchido de un maravilloso y extraño Hálito, que te llenará de pies a cabeza, y que no podrán contener tus sentidos, por el estado de éxtasis que ello te producirá;  entonces vendrá a ti, oleada tras oleada, de un enorme e irresistible Poder, el que, surgiendo de tu interno, te elevará hasta desprenderte casi de la tierra; entonces es cuando sentirás, en ti mismo, la Gloria, la Santidad y la Majestad de Mi Presencia;

71. Entonces, y sólo entonces, SABRÁS: YO SOY, DIOS.

72. Y  cuando así Me hayas sentido en ti mismo, en esos momentos, cuando así hayas saboreado Mi Poder, escuchando con atención Mi Sabiduría y conocido el  éxtasis de Mi Amor que todo lo abarca, entonces, ninguna enfermedad podrá tocarte, ninguna circunstancia te hará flaquear, ningún adversario podrá vencerte. Porque ahora tú ya SABES: YO ESTOY en lo interno; y, en adelante, para satisfacer tus necesidades, no tendrás sino que volcarte a Mi, poniendo toda tu confianza en Mí, y dejando que Yo manifieste Mi voluntad.


73. Y cuando de ese modo recurras a Mí, Me hallarás siempre como el remedio infalible y constantemente dispuesto a ayudarte en tus momentos de necesidad; porque de tal manera te haré sentir la Realidad de Mi Presencia y de Mi Poder, Aquietarte, y dejar que Yo sea el que haga lo que tú quieras hacer, ya sea ello sanar tus males o los de otros, iluminar tu mente, para que puedas ver con Mis ojos la Verdad que buscas o desempeñar perfectamente tareas que antes te parecían casi imposibles de acometer.

74. Pero este Conocimiento, esta Realización de mi Presencia, podrá no venir desde luego. Aún  quizá no venga en muchos años, y, sin embargo, puede venir mañana mismo.

75. Ello no depende más que de Ti, sólo de Ti.

76. No de tu personalidad, con sus humanos deseos y humana comprensión;

77. Sino del YO SOY en ti; es decir, de Dios en tu interior.

78. ¿ Quién es el que hace que el capullo se abra en flor?

79. ¿ Quién  hace que el polluelo rompa el cascarón?

80. ¿ Quién determina el día y la hora ?

81. Es el acto consciente y natural de la Inteligencia interior en ellos, o sea de Mi Inteligencia puesta en acción por Mi Voluntad, lo que hace fructificar Mi idea, expresándola en la flor y en el polluelo.

82. ¿ Pero tuvieron la flor y el polluelo que hacer algo de sí mismos para lograr tal cosa ?

83. No, nada;  solamente sometieron o unificaron su voluntad a la Mía, dejando que Yo, con Mi
Sabiduría, determinara la hora y el punto de madurez para entrar en acción ; y fue entonces precisamente cuando, por el hecho de haber obedecido el impulso de Mi Voluntad, pudieron hacer el esfuerzo y dar el paso adelante, para entrar en la Nueva Vida.


84. Tú, en cambio, intentarán mil y mil veces, dentro tu personalidad, romper el cascarón de tu conciencia humana;

85. Pero de ello sólo resultará, si acaso, la ruptura de las puertas que Yo he colocado entre el mundo de las formas  tangibles y el reino de los sueños intangibles; y, una vez que hayan quedado abiertas esa puertas, no podrás ya evitar, sino a costa de grandes dificultades y sufrimientos, la entrada de los intrusos a tus dominios privados.

86. Pero aun esto mismo, algunas veces, Yo también lo permito, a fin de que, por medio de tales sufrimientos, puedas alcanzar la fortaleza que te falta y la sabiduría que necesitas, para saber que, mientras no abandones todo deseo de conocimientos, de bondad, sí, aun de unión conMigo, con el propósito de beneficiarte sólo a ti mismo en lo personal, no podrás desplegar los pétalos de tu Alma, para mostrar la perfecta Belleza de Mi Naturaleza Divina, ni desasirte del cascarón de tu humana personalidad, ni dar el paso hacia adelante, para entrar a la gloriosa Luz de Mi Reino Celestial.

87. Por tanto, Yo te doy ahora, desde un principio, estas instrucciones, para que puedas ir aprendiendo la manera de reconocer-Me.

88. Y Yo te prometo, también, desde ahora, que si persistes y te esfuerzas seriamente en obedecer Mis instrucciones aquí dadas, muy pronto habrás de conocerMe, y muy pronto, también, te haré comprender todo el contenido de Mi Palabra, dondequiera que esté escrita, o haya la más leve huella de Ella, ya sea en libros o enseñanzas, en la Naturaleza o en los hombres, tus semejantes.

89. Si mucho de lo escrito en estas páginas te pareciere contradictorio, no lo deseches; por el contrario, busca, hasta encontrarlo, Mi verdadero significado, oculto en las palabras.

90. No pases a otro párrafo, ni a otro de los pensamientos de cada párrafo, sino hasta que se te haga enteramente claro todo lo que ellos Yo quiero darte a entender.

91. Pero debes tener presente que toda tu búsqueda y todos tus esfuerzos deben descansar  en una completa fe y confianza en Mí, tu Verdadero Ser, en lo interno, sin que te inquieten, para nada, los resultados; porque, sabe que éstos, todos están bajo Mi  custodia, y, por tanto, Yo seré el que se haga cargo de ellos. Tus dudas y tu inquietud no son sino de tu ego (personalidad), y si dejas que persistan, te habrán de conducir, tenlo bien en cuenta, tan sólo al fracaso y a la desilusión.












Composition 1918 - Theo van Doesburg -
1. A ti, que lees, Yo te hablo.
2. Sí, a ti, que durante tantos años, y en continuo ir y venir, has estado ansiosamente buscando en libros y enseñanzas, en filosofías y religiones, algo que  no has sabido a punto fijo qué; no pudiendo ser, sin embargo, más que: Verdad, Felicidad, Libertad, Dios.

3.A ti, que te sientes cansado, desalentado y has perdido casi toda esperanza.

4. A ti, que muchas veces has logrado percibir un destello de esa "Verdad", pero que, al seguirla y tratar de alcanzarla, la viste desaparecer en lontananza, como sucede con el espejismo del desierto.

5. A ti, que creíste haberla encontrado en un gran instructor, reconocido como el jefe de alguna Sociedad, Fraternidad o Religión, y que a ti te pareció ser un  "Maestro", por las maravillosas palabras de sabiduría que hablaba y las obras que hacía; pero que, más tarde, pudiste darte cuenta de que ese "Maestro" no era sino una humana personalidad, con sus faltas, debilidades y secretos pecados, tal como la tuya aún cuando dicha personalidad  pudo haber sido, no obstante, un conducto a través del cual se daban muchas hermosas enseñanzas que te parecieron la más elevada "Verdad".

6. He aquí, alma necesitada y hambrienta, que no sabes a dónde ni a quién recurrir.

7. YO SOY quien  a ti viene.

8. Y también, a todos los que habéis comenzado a sentir la presencia de esa " Verdad " en lo íntimo del Alma, y buscáis corroborar aquello que  últimamente ha estado vagamente esforzándose, desde vuestro interno, por tener una expresión viviente en vosotros.

9. Sí YO SOY el que viene ahora a todo aquel que sienta necesidad del verdadero " Pan de Vida ".

10. ¿ Estáis tú ya dispuesto a participar de él ?

Theo van Doesburg
11. Si es así, despierta. Siéntate. Calma tu mente humana, y obedece fielmente Mi palabra, tal como aquí la expreso, pues de no hacerlo así, tendrás que  retirarte desilusionado, una vez más, y llevando en tu corazón el dolor de tu necesidad no satisfecha.

12. ¡ YO !

13. ¿ Quién soy Yo ?

14. Sí. ¿ Yo que hablo con tanto conocimiento y autoridad ?

15. ¡ ATIENDE !

16. YO SOY Tú, Tu propio SER; el que en ti ES y SABE.

17. QUE SABE TODO.

18. Que siempre supo y siempre ha sido.

19. Sí, YO SOY Tú, Tu propio SER;  el que en ti dice: YO SOY, y que es YO SOY.

20. Ese muy íntimo  en ti y trascendente, que, a medida que vas leyendo, despierta y responde a esta Mi Palabra al percibir en ella Su Verdad;  ese que reconoce la Verdad y descarta el error dondequiera que lo encuentra. Mas no es ese que te ha alimentado en el error por tanto tiempo.

21. Porque YO SOY tu Real Instructor, el único real que habrás de conocer, el único MAESTRO REAL QUE HABRÁS DE CONOCER, EL ÚNICO maestro.

22. Sí, Yo, tu SER Divino.

23. Yo, el YO SOY tuyo, traigo hasta ti este Mi Mensaje, Mi Palabra viviente, tal como he traído para ti todo en la amarga experiencia o amor; todo para enseñarte que Yo y  sólo Yo, tu propio y Verdadero Ser, SOY tu Instructor, el único Maestro y el único Dios, Quien está y siempre ha estado proveyéndote, no sólo de Pan y Vino de Vida, sino también de todo lo necesario para tu sostén físico y acrecentamiento mental y espiritual.

24. Así, pues, todo lo que llame tu atención o excite tu interés, a medida que vas leyendo, sabe que es Mi Mensaje hablado de lo interno a tu conciencia humana externa, y viene a ser una corroboración de lo que el YO SOY en ti siempre supo en lo interno, aunque no lo había aún puesto en términos bien  definidos y comprensibles para tu conciencia externa.

25. Asimismo, sabe que todo aquello que siempre haya excitado Tu interés, proveniente de alguna manifestación visible o material, no ha sido sino la confirmación de Mi  Palabra, ya hablada en tu interno, la cual manifestación tangible fue el conducto o medio más apropiado del que Yo me valí en ese momento para llegar hasta  tu conciencia humana e impresionarla.

26. Pero no SOY YO tu mente humana, ni su hijo el intelecto. Estos vienen a ser la expresión de Tu Ser, tal como tú eres la expresión de Mi Ser;  siendo  ambos, asimismo, fases de tu humana personalidad, de igual modo que Tú eres una fase de Mi Divina Impersonalidad.

27. Pesa y estudia cuidadosamente estas palabras.
Contracomposition of dissonances - Theo van Doesburg

28. Yérguete y libérate del dominio de tu personalidad, cuya mente e intelecto, vanidosos, tienden a glorificarse a sí mismos;  ¡ sí decídelo ahora, y para siempre !

29. Pero debes saber que para que Mi  Palabra penetre hasta la conciencia de Tu Alma, tu mente, de hoy en adelante debe ser Tu servidora, y el intelecto, Tu esclavo.

30. YO SOY quien viene ahora a la conciencia de tu Alma, a la que YO ya he despertado expresamente, a fin de que se prepare a recibir Mi Palabra.

31. Así, pues, si ya te sientes lo suficientemente fuerte para admitirla;

32. Si eres ya capaz de hacer a un lado tus particulares fantasía, tus creencia y opiniones personales, que no son sino  los desperdicios de otros que tú has ido recogiendo del basurero;

33. Si eres ya lo suficientemente fuerte para desechar todo eso;

34.  Entonces, Mi Palabra habrá de ser para ti un manantial inagotable de Gozo y Bienestar.

35. Pero debes estar preparado a que tu personalidad dude de Mi Palabra, a medida que la vayas leyendo en estas páginas.

36. Porque ella sabe muy bien que si abres tu corazón a Mi Palabra, y la das allí albergue para siempre, desde ese momento su vida queda amenazada, pues no podrá ya, por más tiempo, vivir o medrar a tu calor, ni menos dominar tus pensamientos, tus sentimiento, ni ninguna de tus actividades, tal como lo ha venido haciendo desde hace tanto tiempo.

37.  Sí,  YO SOY quien viene a ti ahora.

38. Para hacerte consciente de Mi Presencia;

39. Porque sabe que yo también he preparado a tu mente humana, de manera que ella pueda, hasta cierto grado, comprender la significación de MI.

40. Yo te he conducido intencionalmente por todo el Desierto de libros y enseñanzas, de religiones y filosofías, conservando siempre, ante la mirada de tu Alma, la visión de la Tierra Prometida.

42. Sí, alimentándote con el maná del Desierto, para que pudieras recordar, apreciar y anhelar con vehemencia y avalorar el Pan del Espíritu.

43. Y ahora, Yo te he traído hasta el río Jordán, que te separa de tu Divina herencia.

44. Porque ha llegado ya el momento en que tú, conscientemente, Me conozcas; y que cruces el río para llegar hasta Canaán, la Tierra de L eche y Miel.

45. ¿ Estás  ya listo ?

46. ¿ Quieres ir ?

47. Si es así, sigue esta Mi Palabra, que es el Arca de Mi Alianza, y pasarás a pie enjuto.


LA VIDA IMPERSONAL
Joseph Benner







Jim Dine - Hearts -
1. El perdón reconoce que lo que pensaste que tu hermano te había hecho en realidad nunca ocurrió. El perdón no perdona pecados, otorgándoles así realidad. Simplemente ve que no hubo pecado. Y desde este punto de vista todos tus pecados quedan perdonados. ¿ Qué  es el pecado sino una idea falsa acerca del Hijo de Dios ? El perdón ve simplemente la falsedad de dicha idea y, por lo tanto, la descarta. Lo que entonces queda libre para ocupar su lugar es la Voluntad de Dios.

2. Un pensamiento que no perdona es aquel que emite un juicio que no pone en duda a pesar de que es falso. La mente se ha cerrado y no puede liberarse. Dicho pensamiento protege la proyección, apretando aún más sus cadenas de manera que las distorsiones resulten más sutiles  y turbias, menos susceptibles de ser puestas en duda y más alejadas de la razón. ¿ Qué puede interponerse entre una proyección fija y el objetivo que ésta ha elegido como su deseada meta ?

Jim Dine
3. Un pensamiento que no perdona hace muchas cosas. Persigue su objetivo frenéticamente, retorciendo y volcando todo aquello que cree que se interpone en su camino. Su propósito es distorsionar, lo cual es también el medio por  el que procura alcanzar ese propósito. Se dedica con furia a arrasar la realidad, sin ningún miramiento por nada que parezca contradecir su punto de vista.

4. El perdón, en cambio, es tranquilo y sosegado, y no hace nada. No ofende ningún aspecto de la realidad ni busca tergiversarla para que adquiera apariencias que a él le gusten. Simplemente observa, espera y no juzga. El que no perdona se ve obligado a juzgar, pues tiene que justificar el no haber perdonado. Pero aquel que ha de perdonarse a sí mismo debe aprender a darle la bienvenida a la verdad exactamente como ésta es.

Jim Dine
5. No hagas nada, pues, y deja que el perdón te muestre lo que debes hacer a través de Aquel que es tu Guía, tu Salvador y Protector, Quien, lleno de esperanza, está seguro de que finalmente triunfarás. Él ya te ha perdonado, pues ésa es la función que Dios le encomendó. Ahora tú debes compartir Su función y perdonar a aquel que Él ha salvado, cuya inocencia Él ve y a quien honra como el Hijo de Dios.
UN CURSO DE MILAGROS
FOUNDATION FOR INNER PEACE