Garden with hens
Gustav Klimt
Puedes "esperar hoy con gran expectación el Momento de lo que vendrá lleno de absoluta confianza en el presente". Esa debe ser tu actitud con respecto al futuro; presente confianza.
No debido al hecho de haber planificado y controlado cuidadosamente el futuro de la mejor manera que pudieras, sino porque has abandonado tus planes y entregado tu vida al cuidado de Dios. Estás calmo debido a tu presente confianza en Él. Tienes confianza porque sabes que la paz, la felicidad y la salvación son "parte de lo que se planeó para nosotros ". Si Dios está planificando un futuro iluminado con júbilo, con seguridad Él te brindará hoy  todo lo que necesites para lograr esa meta.

 Cuando pensamos en la frase "confianza presente" ; observaremos algo interesante. Jesús ha señalado ya que  "No hay ansiedad con respecto al porvenir, pues la confianza presente está a cargo de éste ". Sin embargo, dice que sí podemos prever el futuro cuando el mundo esté iluminado de júbilo con confianza presente. Él descarta nuestra clase de previsión y sin embargo nos insta a prever la salvación final de Dios para el mundo.

Cuan hacemos planes tratamos siempre de anticipar todo aquello que pueda salir mal y levantar defensas contra ello. Esa es la clase de anticipación que no necesitamos. Jesús  nos pide a cambio, que anticipemos el desenlace perfecto, que está garantizado por Dios. Ya sabemos el final de la historia, así que, a pesar de que ahora las cosas puedan parecer oscuras, podemos acomodarnos, relajarnos y disfrutar del espectáculo.

No tienes que hacer planes para lograrlo. No tienes que entender cómo hacer que esto suceda. En cambio,
Gustav Klimt
"Church in Unterachn on Attersee"
te das cuenta de que sólo es necesaria tu indefensión, tu confianza presente en  Dios. Si dejas de lado las ilusiones de amenaza y defensa, no tienes que hacer nada para para que "la verdad alboree" en ti; la verdad alboreará en ti por sí sola.

La idea es ésta: Si cuidas tu mente ignorando el pánico que tiene, sus gritos que claman "¡ Tienes que hacer algo !", si llevas tu mente al Espíritu Santo y te permites tener confianza en Él, te darás cuenta que estás aquí no por ninguno de tus planes, sino para cumplir el plan de Dios  de la Expiación - para ser curado y para curar - y así entonces el Espíritu Santo se hará cargo de todo lo demás. El plan perfecto simplemente se manifestará a partir de ese estado de paz.

Durante el proceso de edición de este cuadernillo.  Robert Perry dijo a esta altura: "A mí también me resultó interesante que tanto la iluminación como la organización perfecta de nuestros asuntos temporales, nos llegan ambas de la misma manera - sólo debemos dejar de obstaculizarlas ".    

En realidad, ese principio  es un hilo conductor a través de todo lo que el Curso expresa. Nos curamos cuando dejamos de usar equivocadamente a nuestros cuerpos.

No necesitamos salir en busca  del amor; sólo hace falta encontrar y remover las barreras que levantamos contra él.

No tenemos que hacer nada para obtener lo que es positivo porque  ya está presente; lo único que necesitamos hacer es dejar de hacer aquello que lo mantiene oculto de nuestra conciencia.

Llegamos a hora a la práctica específica de esta lección (nro.135) . Observen que la lección no nos pide que abandonemos inmediatamente todos los planes ni que transformemos radicalmente nuestra vidas. Comienza con "quince minutos, en dos ocasiones hoy" en los cuales "nos abstendremos de elaborar planes sin sentido y de albergar pensamientos que le impidan la entrada a la verdad en nuestras mentes ". Comenzamos, en otras, palabras, con cortos períodos de práctica. Todavía no estamos   preparados para basar nuestra vida sobre lo que se ha dicho. Dado el estado de nuestras mentes,  intentar hacerlo induciría a un pánico y miedo increíbles. Así es que tomamos pequeñas  dosis. No tratamos de saltar de la "A" a la "Z" sino que simplemente nos desplazamos de "A" a " B"           . Practicamos dejar de planificar durante quince minutos, dos veces al día. Durante esos quince minutos pensamos acerca de Dios y Su plan para nosotros y dejamos de lado cualquier pensamiento de defensa. "Recibiremos en lugar de planear". Nos abrimos al Espíritu Santo para recibir Su plan. "Recibiremos en lugar de planear, de manera que podamos dar en vez de organizar". En vez de tratar de organizar o controlar a la gente a nuestro alrededor, extendemos nuestro amor a ellos. Durante esos quince minutos, conscientemente nos recordamos:   

Si me defiendo he sido atacado. Mas en mi indefensión seré fuerte.
Y descubriré lo que mis defensas ocultan. (4,5)

Cuando te permites bajar tus defensas, se vuelve visible para ti aquello que las defensas ocultaban   - Tu verdadero Ser - Te conocerás a ti mismo como Amor. Sabrás que tu identidad no está delimitada por un cuerpo o el tiempo, sino que es eterna e invulnerable. Encontrarás la verdad, la verdad acerca de tu  Ser. 

Cuanto más hagas esto, tanto más se extenderá en tus días la experiencia de esos períodos de práctica de 15 minutos. A medida que experimentes un instante santo en esos  períodos de práctica, así se extenderán hasta que tu vida entera se convierta en un único instante santo.

LA MENTE QUE HA SANADO NO PLANIFICA
Por Allen Watson
Cuadernillo nro. 8 de una Serie sobre 
Un Curso de Milagros

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